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Entregar la agricultura para ganar con la industria
DW-WORLD entrevistó, en Ludwigshafen, los presidentes de DaimlerChrysler de Brasil y de BASF de Sudamérica.
"Nosotros, los europeos, debemos reflejar en nuestros puntos fuertes, como los brasileños hacen hoy. Brasil es increíblemente fuerte en la agricultura. El país tiene cuatro grandes regiones bendecidas por el clima, y donde se puede cosechar tres veces al año. La automatización avanza a un paso rápido y la calidad de los productos es mucho mejor que lo visto en otros países, además de sus precios favorables. No creo que Europa puede continuar a ignorar esto a largo plazo", añadió Ben van Schaik, presidente de DaimlerChrysler y de la Cámara de Comercio Brasil - Alemania, en Sao Paulo.
"El fracaso en Cancún es seguramente una desilusión para los países industrializados, pero también representa un desafío a medio y a largo plazo para los países en desarrollo," analizó Rolf-Dieter Acker, presidente del Grupo BASF en Sudamérica. El ejecutivo del grupo químico cree estos países no deben limitar el debate de la liberalización de comercio al problema agrícola, pero si busquen una solución para todos los productos. En todo caso," esperamos que la Unión Europea y el Mercosur encontraren una solución independiente de la OMC," declaró Acker que percibe en Brasil y en sus socios de Mercosur una relación de ventajas inexistentes en otras áreas del globo: gran mercado interno, estabilidad política, recursos naturales abundantes y paz religiosa.
Las advertencias al potencial del acuerdo El copresidente del Foro Empresarial Mercosur / Unión Europea, Ingo Plöger, todavía presenta otra razón para la comunidad empresarial alemana presionar la UE por un acuerdo con los países del Cono Sur. El superávit de USD 20 mil millones previsto para la balanza comercial brasileña este año demuestra el potencial de importación que Brasil representa. También presente al evento en Ludwigshafen, el ejecutivo germano-brasileño enfatizó que junto con los sectores siderúrgicos, petroquímicos, papeleros, bioenergéticos y de la informática, el capital alemán también consideran la agricultura brasileña como una buena opción de inversión.
Al final del debate, el represente federal (SPD) Lothar Mark advirtió a los empresarios a no permitir la repetición de la historia de las relaciones germano-mexicanas. Después de la creación de la NAFTA (Zona de Libre Comercio de Norte América) en 1996, el comercio entre Alemania y México retrocedió más de 50% y sólo volvió a crecer lentamente después del acuerdo de libre comercio entre la UE y México. Para el vicepresidente de la comisión parlamentaria Brasil - Alemania, si la UE no desprender el nudo agrícola, "arriesgamos perder una amplia porción del mercado latinoamericano" a EE.UU. a través de la ALCA.
Marcio Weichert, enviado especial a Ludwigshafen
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