GAZETA MERCANTIL - 08. 05.2006
Cumbre de Viena no se quedará ajena a la crisis en América Latina
San Pablo, 8 de mayo de 2006 – La actual coyuntura podrá tener reflejos nocivos, o inclusive crear oportunidades para acelerar Doha. La cuarta reunión de cumbre entre América Latina (AL) y la Unión Europea (UE) en Viena, Austria, del 11 al 13 de este mes, tendrá lugar en medio a una crisis en la región, debido a la nacionalización de los hidrocarburos por parte de Bolivia y al debilitamiento de los bloques regionales - Comunidad Andina de Naciones (CAN) y Mercosur -, que sufren anuncios de salida de sus miembros. Ese cuadro, en la opinión del empresario y consejero del Mercosul-European Business Forum, Ingo Plöger, podrá ser nocivo y al mismo tiempo una oportunidad para las negociaciones con la UE.
La expectativa del consejero es que la pauta de la reunión de Viena sea bien compleja, a punto de resultar en conclusiones concretas, no se restringiendo solamente a compromisos. “Creo que habrá avances en las negociaciones agrícolas para la conclusión de la Ronda de Doha”, afirmó Plöger. De acuerdo a Plöger, el hecho de que 60 de los 149 miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) estén presentes en el encuentro, garantiza una representatividad importante para que Brasil (uno de los líderes del grupo de los países en desarrollo, el G-20) y la UE lleguen a un acuerdo respecto a la situación agrícola. “Como la Unión Europea será la anfitriona, ciertamente querrá mostrar que podrá ser el socio preferencial de AL y, en tal caso, podrá ofrecer algo para llegar a un acuerdo”, dijo.
En relación a la crisis actual en la región, sin embargo, Plöger admite que ella también podrá ser un obstáculo para el avance de las negociaciones para una liberalización del comercio global en la OMC. “Como los miembros estarán muy dispersos, ellos podrán priorizar los intereses individuales en relación a los colectivos y, en tal caso, habrá un riesgo para la pérdida de Doha, cosa que debilitaría a la entidad”. Para Plöger, los países miembros tienen conciencia de que no podrán dinamitar ese puente que es importante para la integración global. “Todos queremos aumentar las exportaciones y proteger a la industria local”, remarcó.
Para Plöger, los problemas de la nacionalización boliviana no dejarán de ser discutidos en Viena, ya que todos están preocupados con la cuestión de los hidrocarburos. “Para mí, nacionalización implica en desapropiación, pero eso no está muy claro”, analizó. El consejero comparte la opinión de analistas como la del ex ministro Rubens Ricúpero, cuanto a que la medida deberá ahuyentar a los inversores extranjeros en Bolivia. “Y ahuyentar es muy rápido. Después, para volver, pasa mucho tiempo”, dijo.
A pedido del gobierno austríaco, Plöger viaja hoy a Europa con el objetivo de organizar dos eventos paralelos a la cumbre de Viena, a fin de presentar oportunidades en Brasil y México para exportadores desde Austria. De acuerdo a Plöger, la pauta es bien compleja y con muchas novedades. “Temas que antes no eran discutidos pasarán a serlo”, dijo, citando como ejemplos la cuestión del problema energético y el de la gripe aviar. Otro tema que deberá ser discutido en el encuentro será el de la TV Digital. “Creo que los europeos harán una propuesta para que Brasil deje de lado el estándar japonés”, dijo.
Brasil va a la reunión en Viena con la intención de inyectarle nueva fuerza a la relación entre los dos bloques, informó el canciller brasileño, Celso Amorim.
De acuerdo a él, Brasil mantiene su campaña en la OMC pidiendo la reducción de las tarifas para la comercialización de productos agrícolas y, principalmente, contra los subsidios de algunos países a la producción local, cosa que inviabiliza la exportación brasileña hacia tales mercados. “Nuestra visión es la de que los beneficios tienen que ser inversamente proporcionales al grado de inversión y, por otro lado, los sacrificios tienen que ser proporcionales al desarrollo”.
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