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Relaciones Externas
País ya no puede esconderse más, dice Falkenberg
UE quiere que Brasil adopte propuesta del Ministerio de Economía
Raquel Landim, de Bruselas
Durante la reunión ministerial en Honkg Kong de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en diciembre, Brasil enviaría una señal positiva si colocase encima de la mesa la propuesta de reducción de tarifas industriales del Ministerio de Economía, dice el director adjunto del Departamento de Comercio de la Unión Europea, Karl Falkenberg. “A esta altura de la negociación, y antes de Hong Kong, si hubiera una propuesta como ésta por parte de Brasil, sería un muy buen paso”, le dijo el funcionario alemán a la publicación Valor.
Falkenberg cree que la discusión de los detalles relacionados con el nivel exacto de los coeficientes que determinarán los cortes de tarifas podría ocurrir en Hong Kong, aunque es importante que los ministros lleguen al encuentro conociendo un poco las posiciones y las flexibilidades de los demás socios comerciales.
El documento producido por el Ministerio de Economía defiende la adopción de la fórmula suiza, como quieren los países desarrollados, con coeficiente 15, que resultaría en un corte de la tarifa industrial máxima, consolidada por Brasil ante la OMC, del 35% a un 10,5%. Oficialmente, Brasil defiende junto con Argentina e India la fórmula ABI (que resulta en un corte menos intenso), pero esos países se encuentran aislados en la negociación.
Falkenberg cree que, faltando solamente diez semanas para Hong Kong, no basta que Brasil acepte solamente la fórmula suiza. En Hong Kong, los países tendrán que llegar a un acuerdo respecto a los coeficientes, evalúa, y Brasil precisa ser más específico y señalar si defiende coeficientes diferentes para los países desarrollados o en desarrollo.
El negociador europeo dice que ha tomado conocimiento de la propuesta del Ministerio de Economía por medio de los periódicos, y que no hubo disposición por parte de los brasileños de realmente colocar la oferta encima de la mesa. Falkenberg reclamó respecto a la inmovilidad de Brasil, China e India en las negociaciones. “Muchos países están escondiéndose atrás de los otros y Brasil es uno de ellos. Aún no hemos visto nada real en lo que respecta al acceso a los mercados industriales o de servicios”, dice, agregando que los países argumentan que los Estados Unidos y la UE deben demostrar liderazgo, pero solamente observan.
Falkenberg también afirmó que los mismos Estados Unidos están “tímidos” y aún no han presentado una oferta real, a pesar de las declaraciones del presidente George W. Bush, que promete acabar con los subsidios agrícolas. Si hubiera un fracaso en Hong Kong, los Estados Unidos tendrán dificultades para seguir negociando la Ronda Doha, porque la autorización dada por el Congreso norteamericano al Ejecutivo expira a mediados de 2007. Por eso, dice el funcionario europeo, los Estados Unidos deben hacer un esfuerzo especial para el éxito de la reunión.
El funcionario defiende que la UE está haciendo su parte al estar de acuerdo con una reducción substancial del apoyo doméstico y en eliminar los subsidios a la exportación. Pero el bloque aún no ha establecido la fecha en que esto deberá ocurrir y ha pedido plazos diferentes para los grupos de productos. “El plazo es necesario, porque no podemos introducir un cambio del día a la noche. Los agentes económicos precisan planear sus actividades”, dijo Falkenberg.
La mayor dificultad de la UE en el área agrícola durante la Ronda Doha es la de cortar sus tarifas y conceder mayor acceso a los productos de los demás países. El funcionario argumenta que la UE ha aceptado la fórmula propuesta por el G-20 como base para las negociaciones, pero está pidiendo flexibilidad para algunos productos.
El funcionario europeo alerta sobre algunos problemas específicos que pueden complicar la reunión en Hong Kong y menciona los subsidios al algodón de los Estados Unidos, la reforma de las tarifas europeas para bananas y también el sistema de subsidios de la UE para el azúcar. A pesar de específicas, esas cuestiones les interesan mucho a los países africanos.
Falkenberg también defendió el hecho que Brasil ya no sea considerado un país en desarrollo en el área agrícola. Para tratar del asunto, recordó una declaración del ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, durante la última reunión ministerial entre el Mercosur y la Unión Europea en Bruselas. En dicha ocasión, Amorim afirmó que sólo era posible hacer progreso en las negociaciones entre los dos bloques, dejando de lado el dogmatismo. Para Falkenberg, clasificar Brasil como país en desarrollo en el área agrícola es un dogma. “Si Usted es perfectamente desarrollado y competitivo, no hay justificación para una excepción más allá del dogma”.
A pesar de las dificultades, el negociador de la UE está optimista en relación al progreso de la Ronda Doha y cree que, en una perspectiva realista, las negociaciones pueden ser concluidas hasta el final del 2006. Falkenberg también dice ser más optimista con la negociación entre Mercosur y UE después de la reunión ministerial. De acuerdo a su evaluación, los ministros dejaron claro que existe voluntad política para el acuerdo. El reconoce, sin embargo, que esa negociación y la Ronda Doha están conectadas, porque es muy difícil negociar acceso a mercados de forma paralela en los dos foros.
La reportera viajó por invitación de la Comisión Europea
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