Mercosur y UE vuelven a negociar

 

Reunión de hoy retoma proceso después de un año de parálisis y trata de salvar la creación del acuerdo comercial

 

Después de un año de parálisis, Brasil y el resto del Mercosur tratan de retomar hoy las negociaciones con la Unión Europea (UE) para salvar la creación de un acuerdo comercial entre los dos bloques. En la víspera del encuentro, Brasil declara que tiene condiciones de mejorar la apertura de su mercado para los europeos en los sectores automotor y de servicios financieros. Pero el gobierno no esconde que desembarca en la capital europea con la esperanza de recibir señales de que la oferta de liberalización en el sector agrícola podrá ser mejorada. De acuerdo a Brasília, solamente esto podrá convencer a los sectores industriales domésticos que aún están reticentes a aceptar un acuerdo.

A partir de hoy, técnicos de los dos lados del Atlántico van a tratar de aproximar sus evaluaciones de cómo deberá suceder el relanzamiento del proceso. Mañana será el turno de los ministros del Mercosur y de los comisarios de la UE de sentarse a la mesa para definir políticamente cual será la estrategia de la retomada. Los ministros de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, y de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, representarán al Brasil.

La negociación había sido interrumpida en octubre del 2004 cuando europeos y Mercosur no consiguieron ni siquiera llegar a un entendimiento sobre cual debería ser la metodología adoptada para negociar. “La reunión de esta semana será estratégica” afirma el gabinete de la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero. Pero la preocupación de los negociadores brasileños es que, sin una indicación de concesión europea en lo concerniente a una apertura de su mercado agrícola, difícilmente los gobiernos del Mercosur conseguirán superar las resistencias internas del sector industrial y venderles el acuerdo. Para el gobierno, una señal de flexibilidad por parte de Europa sería un “incentivo” para que los sectores que serán afectados por una mayor competencia europea puedan ver que el acuerdo traerá ganancias, si bien que indirectas. En el caso de Argentina, la oposición al acuerdo es bien más pronunciada y el mismo gobierno ya ha dado declaraciones en ese sentido.

Por motivo de estar recuperándose de la crisis financiera que hace dos años afectó al país, los argentinos no están dispuestos a promover nuevas liberalizaciones sin contrapartidas claras para la economía nacional.

Oficialmente, el discurso de Brasil es bien diferente. “No estamos tan lejos de una conclusión de las negociaciones” afirmó el embajador Régis Arslanian, quien encabeza la delegación técnica del Brasil. Él garantiza de que no hay dudas sobre la disposición del gobierno en negociar con Europa, si bien funcionarios del Itaramati admiten que hasta ahora no han visto señales de que Bruselas esté preparada para hacer concesiones.

 

DISCUSIONES

Si del lado del Mercosur todavía se debate sobre cómo es que el bloque debe comportarse durante las negociaciones, del lado europeo la discusión también existe. En el día de ayer, el comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, y la comisaria de Agricultura de Europa, Marianne Fischer-Boel, se reunieron para debatir sobre cual será la estrategia europea frente al Mercosur.

Benita Ferrero, con un tono ya más político, insiste en concluir el acuerdo en mayo, durante la cumbre Europa-América Latina. Muchos en Bruselas son contrarios a esa fecha, y el mismo Mercosur nunca dio una respuesta a la idea. En el gabinete de Mandelson, los negociadores son cautelosos y afirman que el encuentro de esta semana servirá apenas para ver en qué punto se encuentra el proceso. Y los asesores de Fischer-Boel insisten en que el principal punto en este momento es el de “montar un calendario para las negociaciones”.

De acuerdo a los negociadores europeos y del Mercosur, la reunión difícilmente protagonizará un intercambio de ofertas con sectores que serían liberalizados. Aún así, Arslanian afirma que el Mercosur está listo para recomenzar a negociar. “No estaremos reiniciando el proceso de cero” dijo. “En el Mercosur hay espacio para mostrar movimientos, incluyendo sectores como los de servicios y automotor, que tanto les interesan a los europeos.” Lo que permite una nueva oferta automotor es el hecho de que el sector privado, en Brasil y Argentina, ha llegado a un acuerdo sobre el volumen de las cuotas que le será ofrecido a los europeos. “Esto es muy positivo, ya que en el pasado había divergencias entre los productores brasileños y argentinos. Ahora, el trabajo de los gobiernos será facilitado y permitirá que los países tomen una posición en las negociaciones” afirmó Arslanian.

Sin embargo, él no garantiza de que la nueva propuesta les sea presentada a los europeos en los próximos días. “Vamos a ver qué es lo que va a pasar”.

En San Pablo, la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) afirmó que no sabía si la propuesta del sector sería entregada por el Mercosur a Europa. Aún así, Anfavea envió a sus principales dirigentes a Bruselas para monitorear los pasos del gobierno. En Brasil, representantes del sector privado no escondían el hecho de que la negociación con Europa llegó a un punto decisivo.

 

Jamil Chade

Corresponsal BRUSELAS – Diario “O ESTADO DE SãO PAULO”,  01.09.05