Estados Unidos trata de reactivar discusión sobre el Alca

Paulo Braga desde Buenos Aires

 El gobierno de los Estados Unidos quiere aprovechar la Cumbre de las Américas, que tiene lugar éste viernes y sábado en la ciudad argentina de Mar drel Plata, para tratar de resucitar las negociaciones del Área de Libre Comercio de las Américas (Alca). El cronograma original del Alca preveía que el tratado de apertura comercial hemisférica ya estuviera firmado en el encuentro de Mar del Plata, pero sin embargo las negociaciones se encuentran en un impasse desde comienzos del año pasado.

De éste modo el encuentro no será, como esperaban los Estados Unidos, una ocasión para celebrar el pacto de libre comercio, y las atenciones deberán estar concentradas en los probables ataques del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, al presidente de los Estados Unidos, George Bush. La semana pasada, Chávez obtuvo el apoyo del ex jugador Diego Maradona, que después de un encuentro que tuvo en Cuba con el dictador Fidel Castro, dijo que encabezará el viernes una manifestación contra la presencia del líder norteamericano en Argentina.

Chávez y Maradona deberán ser las estrellas de la llamada Cumbre de los Pueblos, una reunión paralela organizada en el balneario ubicado a 400 kilómetros de Buenos Aires, por movimientos sociales y organizaciones de izquierda que tienen como uno de sus lemas principales la oposición al Alca.

A pesar de la falta de resultados en la iniciativa de liberalización comercial, los representantes de Washington están tratando de incluir en la declaración final de la cumbre algún tipo de compromiso con la reanudación de las negociaciones en los términos deseados por los Estados Unidos. La mayor presión es para que se haga posible incluir en un eventual acuerdo hemisférico, la imposición de reglas de protección a la propiedad intelectual e industrial más severas que las ya acordadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC). De acuerdo a lo que Valor consiguió averiguar, los delegados norteamericanos que negocian la redacción del documento final en la reunión de Mar del Plata, tratan que el texto contemple esa visión.

De acuerdo con la evaluación de un grupo de países que incluye a Brasil, no es posible volver a la mesa de negociaciones del Alca sin que los Estados Unidos den señales claras de que están dispuestos a abrir su mercado a los productos agrícolas del resto del mundo y desistan de condicionar el acuerdo al cumplimiento de reglas más severas de protección a la propiedad intelectual.

La visión brasileña es compartida por otros países como Argentina. De acuerdo a una fuente de la cancillería local, existe por parte de Washington la intención de que la reunión de Mar del Plata resulte en una reanudación del diálogo sobre el Alca, pero los argentinos consideran que no hay condiciones para que esto ocurra.

Según una alta fuente de la diplomacia brasileña, volver a negociar el Alca en los términos pretendidos por los Estados Unidos, sería volver al impasse que hizo que el diálogo fuera suspendido a comienzos del 2004.

En la visión del diplomático, tampoco es posible desvincular las negociaciones del Alca del debate sobre liberalización en la OMC. De esta forma, cualquier avance en el Alca dependerá de lo que ocurra durante la reunión del mes que viene en Hong Kong, donde quedarán más claras las concesiones que los países desarrollados están dispuestos a hacer en lo que respecta a la disminución de los subsidios agrícolas y el uso de instrumentos de defensa comercial.

A pesar de estar conciente de la dependencia entre las dos negociaciones, el gobierno norteamericano quiere mantener la presión sobre los países del continente americano, como forma de reiterar, por lo menos en términos retóricos, su empeño en el éxito de los esfuerzos de apertura comercial. El país intensificó durante los últimos días el discurso sobre la defensa de la liberalización, recordando que si no fuese posible avanzar con las negociaciones en bloque, los Estados Unidos tratarán de hacerlo en forma bilateral.

“La Cumbre será una oportunidad para impulsar al Alca” dijo el secretario de Comercio norteamericano, Carlos Gutiérrez, en entrevista al diario argentino “La Nación”. De acuerdo al funcionario, el objetivo de Washington es el de “celebrar un acuerdo con toda la región junta, unida, pero si esto no fuera posible avanzaremos con los acuerdos bilaterales.”

De acuerdo a informaciones publicadas por la prensa argentina, otro punto de roce en las discusiones del documento de la cumbre es en relación a las medidas que serán sugeridas en torno del tema de la reunión “Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad  democrática”, y que fue sugerido por el país anfitrión.

Los Estados Unidos defenderían la apertura de mercados y la desregulación como forma de generar más trabajo, mientras que algunos países, como la misma Argentina y Venezuela, quieren que el Estado tenga un papel más actuante y pueda intervenir en mayor grado para que sean creados más empleos.