Amorim espera conclusión de la Ronda de Doha en abril de 2006

  HONG KONG, 14 dic. (AFP) – El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, afirmó éste miércoles que el G-20, que reúne a los países emergentes, espera que el camino sea preparado para la conclusión de la Ronda de Doha en abril de 2006.

En su discurso pronunciado ante el plenario de la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Amorim dijo que espera que después de ésta reunión de Hong Kong, la negociación tome un nuevo impulso y permita la obtención de resultados ambiciosos en el poco tiempo que queda.

 “El G-20 está comprometido a llegar a todas las modalidades a comienzos de abril”, o sea definir el conjunto de elementos para ejecutar las decisiones adoptadas en la Ronda de Doha, destinada a liberalizar el comercio mundial, en particular en los sectores agrícola, industrial y de servicios.

El ministro agregó que las 149 delegaciones de la OMC no pueden dejar que “Doha fracase por falta de acción o falta de visión”.

Al mismo tiempo, aseguró que Brasil y los otros socios del Mercosur (Argentina, Paraguay, Uruguay, y Venezuela) están “preparados para moverse en dirección al acceso a sus mercados sin tarifas de importación o cuotas para los productos de los Países Menos Desarrollados (PMA), en especial los de África y América Latina.

 En este sentido, afirmó que la Ronda de Doha tiene que proporcionarle libre acceso sin tarifas de importación o cuotas a los productos de los PMA sobre bases permanentes y estables, con el objetivo de ayudarles a diversificar su productividad y no someterlos al yugo de los “favores” unilaterales.

Amorim volvió a atacar las tarifas de importación y los subsidios concedidos por los países desarrollados. Afirmó que las subvenciones deben ser cortadas en “términos reales”.

“No podemos permitirnos desperdiciar esta oportunidad en Hong Kong”, dijo.

  En un mensaje directo a la Unión Europea, que critica a los países emergentes por concentrarse sólo en la agricultura y evitan abrir sus mercados industriales y de servicios, Amorim declaró que la Ronda de Doha no se restringe sólo a este sector, pero “su mandato reconoce que existen necesidades y responsabilidades diferenciadas”.